Indubitablemente, cada persona tiene su propio Diablo; el Diablo, que como se ha dicho, no es más que la reflexión del Logos Interior dentro de cada uno de nosotros; eso es obvio. Tiene la potestad sobre los Cielos, sobre la Tierra y sobre los Infiernos.



Debemos pues hacer una clara diferenciación entre lo que es el Diablo y lo que es Lucifer. El Diablo en sí mismo como reflexión del Logos en nosotros y dentro de nosotros mismos, es la piedra bruta que hay que labrar, hasta convertirla en la Piedra Cubica Perfecta; y ahí tenemos al pie de ese par de columnas la piedra bruta y la piedra cincelada, lo que hay que hacer es entenderla. Verla cuando está sin labrar.


El Diablo, o sea, la reflexión del Logos en nosotros, sin labrar, sin pulir, negro como el carbón, es Satanás en su aspecto más oscuro y tenebroso. Pero no es un Satanás antropomórfico; no, es un Satanás propio, particular. Cuando ya hemos conseguido la disolución del Ego, cuando lo hemos reducido a cenizas, entonces esa piedra bruta se ha transformado en la Piedra Cubica Perfecta; Satanás es ya Lucifer, "el hacedor de luz".



Por otros tiempos al "hacedor de luz" se le confundía con Venus, la estrella de la mañana, y hasta en El Apocalipsis de San Juan se dice que "si venciereis te daré la estrella de la mañana". El Señor Quetzalcóatl después de haber quemado sus elementos inhumanos (el ego) en los mundos infiernos, ascendió a los cielos, se convirtió en la estrella de la mañana, el lucero vespertino.



“Daemonium Est Deus Inversus”, dice la Blavatsky (“el Demonio es Dios a la inversa”)



Se dice que Lucifer (y estoy de acuerdo con eso), es el Guardián de las siete Mansiones, que sólo permite el paso a los Iniciados, a los que posean la Lámpara de Hermes, a los que hayan sido ungidos con el Aceite de la Sabiduría.
El Demonio es Dios a la inversa; se convierte en el celoso Guardián de los Misterios. Pero es un poquito “trabajoso” de comprender a simple vista, debido a los prejuicios que tenemos en la Mente: Nos hemos acostumbrado a pensar que Lucifer es nada más que un Demonio y nada más que eso. Que Lucifer es el Diablo y nada más que eso. Y cuando se nos da una explicación diferente nos horrorizamos. Comprendamos: La Divinidad, pues, al revés es Lucifer, ¿y qué? ¿Por qué se escandalizan ustedes de eso? Estoy de acuerdo con la Blavatsky: “Daemonium Est Deus Inversus”.
Pero, vamos un poquito más lejos. Pensemos en Lucifer como aquel ser terrible que tiene en una mano la Balanza y en la otra la Espada de la Justicia Cósmica. Lucifer, es el Fuego Universal. Y si el Fuego Universal es Lucifer, entonces, ¿por qué se asustan?
¡No se asusten! Mejor sería pensar que Shiva, el Tercer Logos, el Primogénito de la Creación o nuestra Mónada Divina, dentro del campo de acción del Mundo Universal, personifique a Lucifer. Que haya un modus operandi de Lucifer en nuestra Mónada, esto también horroriza a muchos. Es que tenemos tantos prejuicios contra la palabra que hemos aprendido, y debemos libertarnos de los prejuicios...



El Guardián del Umbral viene a ser el desdoblamiento de la Mónada Divina, un “espejo” donde nos podemos ver de cuerpo entero, tal como somos o como estamos. Porque ese Guardián asume, para nuestro bien, la figura que personifican nuestros errores(el ego).


Muchos Iniciados, cuando quieren saber cómo van, invocan al Guardián del Umbral y de acuerdo con la forma y figura que él tenga, deducen, entonces, las condiciones en que ellos se encuentran; y trabajan y trabajan incesantemente para eliminar sus defectos psicológicos; y DESDE ESE PUNTO DE VISTA, podríamos decir, que LUCIFER ES EL TERCER LOGOS.


Es atrevida la concepción; pero la misma Blavatsky así lo afirma; los mejores Esoteristas no lo niegan y quiero que ustedes lo comprendan...


Ahora, que tenga dos aspectos el Fuego, yo no lo niego tampoco, mis caros hermanos: A uno le diríamos “Crístico” y al otro le diríamos “Tenebroso”. Es claro que el Fuego es Fuego, y se puede utilizar para la Luz o para las Tinieblas...
De todas maneras, el Lucifer no es otra cosa sino el mismo Tercer Logos.



"samael aun weor"